lunes, 7 de diciembre de 2020
Tom Powder
lunes, 30 de noviembre de 2020
Balas: Extracciones
lunes, 23 de noviembre de 2020
Balas: Mae y Tim
lunes, 16 de noviembre de 2020
Balas: Jerry
lunes, 9 de noviembre de 2020
N
Rodeado de terciopelo verde y cristal iluminado, sobre lujosa superficie de marquetería, mira la caja de ébano con sus compartimentos equidistantes guardando las primeras monedas que ganó: ofrenda resplandeciente a cierta divinidad plutoniana.
Baja la tapa hasta quedar frente a los 24 brillos de la “N”, perfectamente engastada en el negro de la madera.
Se gira hacia la ventana y observa la montaña: magnífica, salvaje, solemne e indomable; erizada de verde ácido de coníferas sobre dura roca escarpada.
Entonces ejecuta la señal y uno de los operarios responde a la llamada.
Tremendo fogonazo, estruendo atronador y densos coágulos de humo negro, que al disiparse muestran al coloso herido de roca rota, pino muerto y herida abierta en las entrañas que dos líneas de acero se encargarán de atravesar.
lunes, 2 de noviembre de 2020
Balas: Lou
Acercó el fósforo a la yesca y sopló hasta que la llama alcanzó las ramas pequeñas.
Pronto comenzó el crepitar, el fuego vivo empezó a devorar los troncos y las primeras chispas bailaron fugaces hacia la gélida noche plagada de millones de estrellas.
Se puso las ropas nuevas y echó los andrajos a la hoguera. Denso y oscuro humo se acumuló en sus ojos hasta que las lágrimas y el frío viento lograron disiparlo.
Se tumbó en el suelo y, al abrigo del calor anaranjado, se perdió en el firmamento. Desde allí, apenas notaba las heridas ni la magulladura de la argolla, el pasado le parecía absurdo y el futuro se le antojó tan amplio como el horizonte que se extendía, infinito, a uno y otro lado.
lunes, 26 de octubre de 2020
Balas: La Timba
Mr. Carrington pone sobre la mesa el revólver y con el crujido de la silla engorda la apuesta.
Una a una caen las manos boca abajo, hasta llegar al joven Dave Morgan que se mantiene cartas en alto.
Surge un silencio casi sagrado y todas las miradas fijan el blanco en los dos contendientes.
Brotan los primeros susurro, el joven toca todo el dinero que ha ganado y la esperanza conjunta de desbancar el farol se posiciona del lado de Dave.
Bajan las cartas con la implacable jugada de Carrington que el póker de Dave es incapaz de superar.
Regresan los loas hacia el gran hombre y se forma un pasillo perfectamente vacío para que salga el joven Morgan; quien recibe su pago al abandonar el local.